domingo, 19 de septiembre de 2010

Miguel Rios

Anoche Miguel Rios decía "Bye, bye.." a su carrera musical en Granada...por ahora. En este momento de mi vida vivir ese concierto fue muy especial. Miguel Rios significa mucho para la historia musical de este país, siginifica mucho para Granada y para los granadinos, ha sido siempre un chorro de aire fresco y de libertad...y forma parte de mi vida de forma indisoluble. Mi primera pandilla de amigos en el insituto tenía componenetes muy variopintos y cada uno aportaba sus músicas...de esa época guardo en mi corazón a Sting y sin duda a Miguel Rios. El Rock de la Cárcel, el Blues del Autobus y Bienvenidos son tres clásicos de mi pequeña discografia personal hasta el punto de que cuando nació mi hija yo lo tenía todo superorganizado -como buena mamá novata- pero cuando ya de vuelta a casa la tuve en brazos juro que no me brotaban nanas o canciones infantiles para acunarla...no me sabía ninguna!!! Las primeras canciones que acunaron a Candela fueron esas....Bienvenidos, el Himno de la Alegría...sí, Miguel Rios. Supongo que es clarificador de lo que Miguel es para mi. Yo nunca he sido mitómana, ni una fan al uso, pero es verdad que la vida me ha deparado la oportunidad de conocer a Miguel Rios y saber de su coherencia personal, de su compromiso con los débiles y con Granada, de su humildad, de su trato absolutamente delicioso a las personas que nos gusta...Las 3 ó 4 veces que he estado con él por motivos de trabajo siempre he encontrado a un hombre interesado, sensato, sensible y perfeccionista. Tengo que reconocer que verlo anoche sobre el escenario rodeado de 10.000 personas entregadas me hizo pensar que era un justo pago a cómo él vive su oficio y lo que él quiere a su tierra. Su adios en Granada tenía que ser así calido, masivo, elegante, emocionante...Adios Miguel, hasta siempre.

1 comentario:

Inma Muñoz dijo...

Adios es algo muy feo, no? Más aún cunado va a estar vivo muchos muchos más años, y sobre todo en el subconsciente de mucha gente, entre ellos Candela. Porque esas nanas, aunque parezca mentira se recuerda. Quizás, un día, en un bar, escuche Bienvenidos, y la recuerde, sonría, y la adjunte a la banda sonora de su vida (y bien hace, como primera canción, y como parte de su madre).
Me alegro mucho que lo disfrutaras, y espero que sea uno de esos muchos empujoncitos que recibes!
Ánimo!