viernes, 18 de junio de 2010

Tristes

Vuelvo a mi blog casi un año después. No morí, solo que ocupaciones diversas que me requieren muy dedicada me impiden actualizar como me gustaría, pero hoy no puedo dejar de contar lo que siento.
A José Saramago ya lo he mencionado en entradas anteriores...siempre me pareció un hombre íntegro, coherente, sensato...y lo admiré desde el día que lo escuché la primera vez. Ha muerto. Yo no puedo evitar sentirme triste, sentir su ausencia...que cosa tan rara, tan tonta, no era nada mio, no lo conocía...pero me resulta irremediable sentirme así.
Admiré a Saramago al escucharle decir que "cuanto más viejo más libre" o que su mujer, Pilar del Rio, "me ha hecho nacer por segunda vez", lo ví emocionarse mirando fijamente a los ojos a Pilar el dia que la Diputación de Granada lo nombró hijo adoptivo de la provincia de Granada, en su edad -tenía en ese momento 82 años- era la imagen tierna y emocionada de un hombre profundamente enamorado, todo esto yo lo he escuchado y lo he visto...pero además le he leído, en su extrema crueldad de pensamiento, e su atroz compromiso...hasta hoy le admiraba, desde hoy esta orfandad le convierte en un imprescindible de mi vida.

1 comentario:

Inma dijo...

A mí si que me gusta tu post... de repente he sentido ese vacío de que alguien verdaderamente entregado a la vida ha desaparecido de ella. Aunque en cierto modo no sea así, y prevalezca en muchas otras personas.

Amaba a la vida, la valoraba, la analizaba, y la exprimía para que fuera mejor. Ojalá todos miráramos la vida desde sus gafas, seguro que aportaríamos muchísimas más cosas bellas a este mundo.

Creo que tenemos que empezar por amarnos, y que se nos vea también en la mirada.