
Las miradas con más fuerza que he visto desde hace mucho tiempo son los ojos de los niños ciegos del Coro Malagasy Gospel en el que participan 28 niños y niñas,invidentes y muchos de ellos trabajadores en minas de sal de Madagascar. Sus miradas tienen una enorme fuerza. Añadidas su increibles sonrisas se incrementa el nivel de ternura que despiertan. Pero en el momento en el que comenzaron a cantar la ternura se convirtió en una emoción sobrecogedora. Cantaban en Malgache pero daba igual como si lo hubieran hecho en el castellano más paladino. La fuerza de su música, el "quejío" de lo que estos niños llevan vivido era tan perceptible, tan evidente...
Rescatados de la explotación infantil y participantes en proyectos de integración para discapacitados, los pequeños componentes del Coro de Gospel han removido conciencias y sentimientos cuando han alzado sus voces contra la explotación, como nos explicó el Presidente de la Fundación Agua de Coco, José Luis Guirao Piñeiro, responsable de la gira que estos niños están realizando en España y que ha empezado en Granada. Ayer tuve la inmensa suerte -una de esa veces en que una actividad que es parte de tu trabajo consigue emocionarte hasta la lágrima- de escucharlos cantar. Ese gospel descarnado, desnudo y con tanta fuerza... Ellos, sus ojos vacios, sus sonrisas, sus miradas y sus enormes voces reflejan la infancia que yo no quiero para Candela pero que necesito que conozca para apreciar la inmensa suerte que tiene por haber nacido aqui... algo tan arbitrario pero que determina de una forma definitiva la vida, dónde se nace.
Rescatados de la explotación infantil y participantes en proyectos de integración para discapacitados, los pequeños componentes del Coro de Gospel han removido conciencias y sentimientos cuando han alzado sus voces contra la explotación, como nos explicó
1 comentario:
Me encanta pensar que he sido un poco ratita de laboratorio... y pensar lo magnificos que serán todos esos valores inculcados y el resultado que tendrán. Que cosa más bonita.
Por favor no la prives de los kinder Bueno, ni de los huevos sorpresa
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